Envejecer es parte natural de la vida, pero no todas las personas lo experimentan igual. Cuando aparece la vulnerabilidad física, como la pérdida de fuerza, movilidad o independencia, también puede verse afectada la salud emocional. En algunos casos, esto se relaciona con depresión e incluso con pensamientos de no querer vivir.
Aprende más de este tema con Christian Jazmín Flores Pérez, académica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.